El modelo de inversión conocido como House Flipping, Fix and Flip o "Comprar, Reformar y Vender" es, sin lugar a dudas, una de las estrategias más lucrativas y aceleradas para capitalizarse en el sector inmobiliario.
La esencia del negocio consiste en localizar y comprar una vivienda antigua o con problemas estéticos severos a un precio muy por debajo del valor del mercado, aportarle un valor visual y funcional mediante una reforma estratégica, y venderla rápidamente para obtener una contundente ganancia de capital.
Para que este modelo triunfe, las zonas ideales de inversión son los barrios de grandes capitales o ciudades medianas con altísima demanda y rotación de compraventa, donde existen clientes finales que valoran la estética y están dispuestos a pagar un jugoso sobreprecio para poder entrar a vivir de inmediato sin sufrir las molestias de lidiar con obras.
Es vital que, como inversor, proyectes siempre tres escenarios de venta distintos (pesimista, moderado y optimista), para asegurarte de que tu operación protegerá tu dinero y generará beneficios incluso si surge una crisis.
El mayor y más frecuente error de los novatos en el flipping es pasarse de frenada con el diseño; por ello, siempre debes aplicar una "reforma óptima" muy controlada en costes, ajustada exactamente al perfil del comprador de esa zona.
Las operaciones ejecutadas con éxito bajo este modelo suelen dejar rentabilidades extraordinarias, netas después de impuestos y comisiones, de entre el 20% y el 40% en un plazo inferior a un año. Al completar la venta, reinviertes todo ese capital acumulado en la siguiente operación, generando así un efecto de bola de nieve imparable para tu patrimonio.



