Todo inversor veterano conoce a la perfección el mantra dorado de este negocio: el verdadero margen y beneficio no se obtienen en el momento de la venta, sino cuando se logra comprar muy barato.
A pesar de ello, el mercado inmobiliario actual penaliza severamente a quienes lanzan ofertas temerarias o ridículas a la baja; si "tiras los precios" caprichosamente buscando chollos del 50%, lo más probable es que las agencias inmobiliarias rechacen atenderte en el futuro.
Un verdadero inversor profesional nunca lanza simples números al aire, sino que construye y defiende propuestas objetivas. Cuando te sientes en la mesa de negociación con el vendedor, elimina las emociones y utiliza siempre la poderosa frase: "Según los cálculos, me sale a tanto".
A continuación, muestra con respeto y total transparencia tu análisis financiero (tu Excel): detalla el elevado coste de los impuestos autonómicos, el presupuesto necesario para rehabilitar las deficiencias del piso y la rentabilidad razonable que te exige tu plan de inversión.
Genera máxima confianza demostrando que eres un comprador tremendamente rápido, serio y con la solvencia o financiación bancaria ya asegurada. Frecuentemente, los vendedores están dispuestos a conceder descuentos justificados de entre un 10% y un 15% a cambio de la seguridad total de que la transacción se cerrará sin complicaciones.



